sábado, 1 de noviembre de 2008

Necesidad de palabra



El instinto,


el deseo

me traiciona…

me arrastra hasta este lugar.


Hasta este huequito

A donde mi recóndito cuerpo

y alma

transmigraron

en espíritu de palabra.


Palabras reencarnadas

en manos.

Manos que han acariciado

libros infinitos,

que han escrito versos

en el centro venidero

de la sima de Raquel.


Palabras reencarnadas

en una extraña amelocotonada lengua

que se tradujo en amor

y versó…

sobre…


dentro mi ser.


Raquel

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Tu verso como tu manantial, es tu liberación que te permite otro día... Paz

Gaia dijo...

Inteso, me encanta...

Anónimo dijo...

Raquel: Espero que algún día me regales tu imagen. Mi cámara te espera.

Paz

raquelzur dijo...

Gaia: No pense que llegarias tan rapido... gracias. siempre hago el intento de escribir, pero a veces me da mucho miedo porque pueden surgir y surgen versos como estos.

Anonimo conocido: comprometes a Raquel... gracias por siempre apreciar mis pocas letras...

Angel Matos dijo...

Lindo, sencillamente y cálidamente lindo...

Anónimo dijo...

Tarde. Mucho tiempo sin leerte. Y siempre igual. Hay malas (pésimas) costumbres que nunca cambian. Heme aquí: desnuda una vez más ante tus palabras y quedo ciega.

Besos de esta descalza.

Alejandra

raquelzur dijo...

Despues de adquirir las malascostumbres es dificil safarse de ellas... Un tanto me preocupo el "pesima".

Me alegra leerte nuevamente aqui Alejandra.

Mirna Estrella Pérez dijo...

En tus escritos tocas un tema diferente al que acostumbro a tocar: el amor sano. Es algo que se valora, en especial cuando tienes problemas para crear desde ese ángulo, como yo.

Te comenté que todos estamos en constante crecimiento, sigue dando los pasos.

:)

Antonio Sajid López dijo...

Wow, qué poema...